La Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús...

 

...es tan antigua en esta villa que la tradición de su existencia se pierde en la noche de los tiempos. En lo antiguo, que excluyera a principios del siglo presente, además de la parte religiosa, era una prueba ostensible de nobleza.

 

Y tanto era así, que padres de algunos de los actuales cofrades, que en el último tercio del siglo pasado se establecieron en esta población, no fueron inscritos ni admitidos en ella, por más que hijos de Castilla fuesen, y lo que es aún más, Cruzados de las Órdenes Militares, hasta tanto que declarados por la Chancillería de Granada, fueran hijosdalgos en esta Villa y tomando posesión en forma. Por manera, que referida Cofradía fue en aquel periodo, algo más que religiosa, esencialmente aristocrática. Mas, hoy por hoy, en la continuación de la misma, que es lo que se proponen los que suscriben, hay que destacar absolutamente todo aquello que las circunstancias de los tiempos y el buen sentido aconsejan y aún mandan, reduciendo los Estatutos de la Cofradía a la pretensión única de piedad religiosa, en lo bastante para sostener el culto de las Santas Imágenes, que son la enseña de la misma...»

 

Con estas líneas comienza el único libro que la Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Esperanza conserva. Se trata de un ejemplar de 1864 en el que ya se habla de la existencia de la hermandad a finales del siglo XV o principios del XVI. A parte del texto transcrito, en las primeras hojas aparecen las primeras reglas de la Hermandad, que constaban de siete artículos fechados el 31 de Mayo de 1866 y firmadas por D. Vicente Otero Fernández, D. Ángel Murillo, D. Alonso de Zora, D. Juan Moreno, D. Manuel Carrasco, D. Juan Durán, D. Juan Carbajal, D. Narciso Lunas y por el capellán, D. Marcelo Ortiz. No consta en la Hermandad que estas reglas fueran aprobadas por el Arzobispado aunque si aparecen gastos por la aprobación de las cuentas anuales por parte del Obispado. Por tanto, podemos considerar a la Hermandad de Jesús Nazareno como la más antigua de la Villa de Los Santos de Maimona de entre las seis hermandades penitenciales que hoy día existen en la localidad. Se desprende de la lectura de las primeras reglas y de las primeras actas y balances de ingresos y gastos que nos encontramos ante una hermandad evidentemente aristocrática. En estos primeros años se veneraban las imágenes de Nuestro Padre Jesús Nazareno y del Niño Jesús, imagen que hoy día podría ser la que se encuentra en la ermita de San Lorenzo. Alrededor de veinte eran los hermanos que la componían, debiendo ser «vecinos de la Villa de Los Santos de las clases decentes y honradas».

 

La Hermandad era dirigida por un mayordomo, un capellán y una junta inspectora formada por el mayordomo entrante y saliente y por el capellán. Estos cargos serían renovados año a año, siendo el mayordomo de la Hermandad el hermano con mayor antigüedad en la misma. Las muejeres también podían ingresar como hermanas, pero estaban exentas de la limosna de ingreso y no podían ocupar cargo alguno, pero si tenían  que concurrir al resto de actos de la Hermandad y debían contribuir con los gastos de la misma, gastos que eran pagados a partes iguales por todos los hermanos. Los actos de culto que se celebraban eran el Triduo a Nuestro Padre Jesús Nazareno, sermón y procesión del Jueves Santo, acompañamiento del Santo Entierro el Viernes Santo y la procesión del Niño Jesús el día primero de cada año. Además, todos los hermanos debían acudir a las doce misas que se rezaban por cada uno de los hermanos difuntos.

 

Durante los últimos años del siglo XIX y principios del XX se realiza la adquisición de unas potencias de plata (año 1895), un Estandarte (1900) y de la túnica de salida del Señor (1905), la cual fue sufragada gracias al donativo del ya por entonces difunto hermano D. Juan Martínez de la Laguna y a los donativos de los devotos. La túnica fue encargada por el hermano D. Fernando Rico y su gasto ascendió a 2.012 pesetas. Se desconoce sin embargo, a qué taller fue requerida la confección de dicha túnica.

 

Se realiza también en 1905 una intervención sobre la imagen del Nazareno, pero se desconoce tanto quién fue el encargado de realizarla, como cuáles fueron los motivos y las características de dicha intervención

 

La gran devoción que se profesa por la imagend el Nazareno queda patente cuando vemos en fotografías y comprobamos en las actas, el número de veces que la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno acompañó a la Virgen de la Estrella, patrona de la localidad, en alguna procesión de rogativas. Era costumbre que la Hermandad fuera en procesión con la imagen del Nazareno hasta la entonces lejana ermita de la patrona, a la que luego acompañaba nuevamente en procesión hasta la parroquia. Además, la Hermanda se encargaba de pagar todos los gastos de cera, flores y estancia de la Virgen de la Estrella en la parroquia. Se tiene constancia y así queda reflejado en el libro de actas de uno de los acompañamientos que realizó datan del año 1867 y al menos aparecen otros tres más, en los años 1943, 1946 y 1948.

 

 

La imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno también realizó una salida extraordinaria con motivo de la finalización de la Guerra Civil. Descatar que durante el periodo convulso de la Guerra Civil, la vida de la hermandad no se vió afectada, realizando sus actos de cultos con normalidad y sin que se reseñase ningún incidente. En 1952 y a pesar de que la hermandad no había dejado de realizar sus actividades con normalidad hasta el año 1951, se refleja una reorganización con arreglo al Boletín Parroquial número 261. A propuesta del Sr. Cura se nombró nueva Junta de Gobierno. Al frente de la misma y como Mayordomo aparece D. Cayetano Gordillo Carrasco. Además componían esta nueva Junta de Gobierno, un vice-mayordomo, un tesorero, un secretario y dos vocales. Se realiza una apertura en la hermandad, pasando de los alrededor de 20 hermanos a la cifra de 128 cofrades en 1956.

 

La imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, imagen atribuida a Ruiz de Gijón (vease en Hermandad en la Actualidad), ha permanecido desde su llegada a la población en la capilla sacramental de la Iglesia Parroquial Nuestra Señora de los Ángeles. Dicha capilla fue mandada a construir por el ayuntamiento y en un principio iba a ser presidida por la imagen de un crucificado llegado de las índias (hoy Santísimo Crito de las Misericordias), aunque finalmente fue la imagen del Nazareno la que se colocó allí. La hermandad contribuyó a la restauración de dicha capilla en 1961 a petición de Dña. Carmen Carvajal.

 

Dicha capilla se encuentra en la Iglesia Parroquial Nuestra Señora de los Ángeles. Construcción arquitectónica del siglo XVI. Edificio de estilo gótico - renacentista, consta de tres naves y planta rectangular y es el único ejemplo de Iglesia- salón, de toda la comarca.

 

Las naves se cubren con bóvedas de crucería de estilo gótico - lanceolado, cuyos nervios terminan en forma de estrella de ocho puntas en la nave central y cuatro en las laterales. Las claves de los tramos de las tres naves tienen una rica decoración con motivos florales, geométricos, cabezas de guerreros, conchas, etc. También podemos apreciar la cruz de Santiago y símbolos de San Pedro. En el altar mayor nos encontramos con un precioso retablo de la Escuela Sevillana del siglo XVII, cuya figura central es la imagen de la Virgen que da nombre al templo. También en ese altar mayor podemos ver el cuadro “La Huida a Egipto” atribuido al pintor extremeño Francisco de Zurbarán. Otra obra maestra del arte que podemos ver en el interior del templo, es el órgano barroco del siglo XVIII, construido por el maestro llerenense José Antonio de Larrea y Galarza, considerado uno de los más importantes de la región. Consta también la Iglesia con la obra escultórica del Cristo Crucificado que era de color negro traído de Perú y hecho con pasta de papel y posteriormente barnizado, fue conocido también como el Cristo de “las aguas” por ser sacada su imagen en procesión en tiempos de sequía. Conocida es la imagen de la Virgen de los Dolores obra del escultor santeño Mauricio Tinoco.

 

En el exterior se aprecia el mismo estilo arquitectónico que en el interior y de las tres puertas que posee destaca la llamada del Perdón de estilo plateresco. Es considerada la mejor portada Renacentista de esta zona. En ella aparecen esculpidos en piedra el escudo de la Orden de Santiago y el Imperial de Carlos V y la inscripción latina “AVE REGINA CELI DOMINA MUNDI”. La puerta de madera tiene lujosos y artísticos herrajes. Ya en 1971 se elige como mayordomo a D. Juan Zapata Blanco que con su Junta de Gobierno y manteniendo los estatutos vigentes, intentan dar un sentido «nuevo y joven» a la hermandad.

 

Entran a forma parte de ella estudiantes o antiguos estudiantes de la Villa de Los Santos, por lo que la hermandad pasa a conocerse popularmente como «Los Estudiantes», aunque desde la Junta de Gobierno se decide mantener el nombre de Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, nombre con el que llega hasta nuestros días.

 

Es en este año de 1971 se decide realizar turnos entre los hermanos para portar las andas procesionales de Nuestro Padre Jesús Nazareno y se adquirir un distintivo (Cruz de madera) para los hermanos. También se acuerda en este año realizar unas andas nuevas más amplias. El número de hermanos alcanza ya la cifra de 155. Ya en 1973 se acomete la reparación de la Bandera Negra (hoy desaparecida) con la que la hermandad acompañaba el discurrir del Santo Entierro en la tarde del Viernes Santo.